Primero, copiar lo que realmente se ve

Empieza por una fotografía general y varias de detalle. Anota los textos tal como aparecen, incluso si alguna letra está incompleta. Distingue el nombre impreso en la botella de cualquier marca que puedas observar en el cabezal o la base. Si un detalle no se lee, es mejor dejarlo pendiente que completar el nombre por intuición.

En nuestra pieza La Unión Industrial con capuchón, la inscripción, los tonos crema y rojo y el capuchón son rasgos visibles. La ficha describe esos elementos sin atribuir una década no documentada.

Después, describir la forma y los componentes

Observa si el vidrio es liso, ondulado o presenta otros relieves. Describe el color con la iluminación de la fotografía en mente. Una malla, una funda o un capuchón merecen su propia anotación, pero no prueban por sí solos una fecha ni un uso.

El sifón con malla metálica permite ver claramente esta diferencia: la trama exterior es una característica de la pieza de colección, no una garantía de funcionamiento.

Una ficha sencilla para tu colección

  • Fotografías generales y de los detalles legibles.
  • Transcripción de las inscripciones y lugar donde aparecen.
  • Descripción del vidrio, cabezal y elementos exteriores.
  • Medidas tomadas sobre la pieza, sin estimarlas por la fotografía.
  • Origen de la información y documentos disponibles.
  • Dudas pendientes sobre fecha, procedencia o estado.

Separar identificación, datación y precio

Reconocer una inscripción no equivale a fechar el objeto. Tampoco permite calcular una tasación sin más información. En la colección privada indicamos los datos disponibles y dejamos por confirmar lo que no está documentado. Esa separación te ayuda a comparar piezas sin convertir una suposición en una característica del producto.